Sidón: guía completa de la antigua ciudad fenicia del Líbano
Sidón es una de las ciudades más antiguas del mundo, con un castillo de mar que emerge del Mediterráneo y un zoco que huele a jabón de laurel y especias.
Sidón: la madre de las ciudades fenicias
Sidón, a 40 kilómetros al sur de Beirut, es una de las ciudades más antiguas del mundo habitadas de forma continuada. Fundada por los fenicios alrededor del año 4000 a. C., fue durante siglos la ciudad-estado más poderosa de la costa mediterránea, rivalizando con su vecina Tiro. Su nombre aparece repetidamente en la Biblia, la Odisea de Homero y los anales de los faraones egipcios.
La Sidón moderna es una ciudad vibrante de unos 200.000 habitantes, famosa por su castillo de mar —una de las imágenes más fotogénicas del Mediterráneo—, su zaco tradicional y su producción artesanal de jabón de laurel. La ciudad combina capas de historia fenicia, romana, cruzada, mameluca y otomana que la convierten en un destino fascinante para los amantes de la arqueología y la cultura.
El Castillo del Mar de Sidón
El Castillo del Mar (Qalaat al-Bahr) es el monumento más icónico de Sidón y uno de los más fotografiados del Líbano. Construido por los cruzados en 1228 sobre una pequeña isla conectada a tierra firme por un puente de piedra de 80 metros, la fortaleza fue levantada sobre los restos de un templo fenicio dedicado a Melkart, el dios protector de la ciudad.
La fortaleza cambió de manos varias veces a lo largo de la historia: cruzados, mamelucos y otomanos la ocuparon y modificaron. Desde sus torres se obtienen vistas espectaculares del puerto pesquero de Sidón y de la línea de costa. La entrada cuesta unos 2€ y se puede visitar en menos de una hora. El mejor momento para fotografiarlo es al atardecer, cuando la luz dorada baña la piedra arenisca.
La Medina y el Zoco de Sidón
La Medina de Sidón, aunque más pequeña que la de Trípoli, conserva un encanto especial gracias a sus callejuelas estrechas, sus arcos de piedra y sus casas tradicionales con balcones de madera. El zoco principal, Souk al-Juma, es un mercado bullicioso donde se vende de todo: desde frutas y verduras hasta telas, joyas y artesanía local.
El Souk al-Saboun (zoco del jabón) es una de las visitas obligadas. Aquí se encuentra la histórica fábrica de jabón de laurel Audi, fundada en el siglo XIX y aún en funcionamiento. El jabón de Sidón, elaborado con aceite de oliva virgen extra y laurel, se vende en bloques y es famoso por sus propiedades hidratantes y antisépticas. La visita a la fábrica incluye una demostración del proceso artesanal y una tienda con precios más bajos que en Beirut.
La necrópolis fenicia y el museo
La necrópolis fenicia de Sidón, descubierta en el siglo XIX, es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del Líbano. Situada en la colina de Tell el-Burak, al sureste de la ciudad, alberga tumbas excavadas en la roca que datan del período persa (siglos VI-IV a. C.). Los sarcófagos de mármol, algunos decorados con relieves de influencia griega y egipcia, se exponen en el Museo Nacional de Beirut.
El Museo de Jabal Amel, en el centro de Sidón, ofrece una colección más modesta pero interesante de objetos fenicios, romanos y medievales encontrados en la región. También merece una visita el Khan al-Franj, una antigua posada del siglo XVII construida por los comerciantes franceses, que hoy alberga exposiciones temporales y eventos culturales.
Gastronomía sidoní
La cocina de Sidón es famosa en todo el Líbano por su calidad y autenticidad. El pescado y el marisco son protagonistas: los restaurantes del puerto pesquero sirven pescado fresco a la brasa, gambas, pulpo y calamares, acompañados de ensalada fattoush, pan de barbacoa y hummus. El sayadiyeh, un plato de pescado blanco cocinado con arroz, cebolla caramelizada y especias, es la especialidad local.
Sidón también es conocida por sus dulces artesanales. La halawet el-jibn (dulce de queso con agua de azahar y pistacho) y el knefe (queso fundido con pasta de sémola y almíbar) se preparan en las pastelerías del zoco siguiendo recetas centenarias. Para beber, el limón con menta (limonada) es la bebida más refrescante, y el café árabe con cardamomo el acompañamiento obligado después de la comida.
Consejos prácticos
La mejor época para visitar Sidón es de marzo a junio y de septiembre a noviembre, cuando las temperaturas oscilan entre 20 y 30 °C. El verano (julio-agosto) es caluroso y húmedo, pero la brisa marina lo hace más llevadero. Sidón se puede visitar cómodamente en un día desde Beirut, ya que los autobuses y taxis compartidos (services) salen con frecuencia desde la capital.
El alojamiento en Sidón es limitado pero suficiente: hay un par de hoteles boutique en la Medina y algunos hoteles modernos cerca del puerto. Se recomienda regatear en el zoco (con respeto y sentido del humor), vestir de forma modesta al visitar mezquitas y barrios tradicionales, y probar el café turco en una de las terrazas de la plaza principal para absorber el ambiente local.