La Valletta: guía completa de la capital de Malta
La Valletta es la ciudad fortaleza de los Caballeros: una joya barroca sobre el mar, con calles de piedra dorada, palacios majestuosos y vistas al puerto más espectacular del Mediterráneo.
La Valletta: la ciudad construida por los caballeros
La Valletta es la capital de Malta, una ciudad fortaleza construida por los Caballeros de la Orden de San Juan tras la Gran Sitio de 1565. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una de las ciudades más densas en patrimonio monumental del mundo, con más de 320 monumentos en menos de un kilómetro cuadrado.
La ciudad fue diseñada por el arquitecto militar Francesco Laparelli siguiendo un plano de cuadrícula, con calles rectas y amplias que descienden hacia el mar. Cada edificio, cada iglesia y cada palacio cuenta la historia de la Orden de San Juan, que gobernó Malta durante 268 años y convirtió la isla en el baluarte de la cristiandad en el Mediterráneo.
Qué ver en La Valletta: lo imprescindible
La Concatedral de San Juan (St John's Co-Cathedral) es el monumento más impresionante de La Valletta. Construida por los Caballeros entre 1573 y 1578, su exterior sobrio contrasta con el interior barroco más fastuoso de Malta: mármoles policromados, frescos de Mattia Preti, y la obra maestra de Caravaggio, La Decapitación de San Juan Bautista, uno de los cuadros más importantes del pintor italiano. La entrada cuesta 15€ e incluye audioguía.
El Palacio del Gran Maestre (Grandmaster's Palace) fue la residencia del Gran Maestre de la Orden de San Juan y hoy es la sede del Parlamento de Malta y la residencia del Presidente. Sus salas de estado, con tapices flamencos, retratos de los Grandes Maestres y la armería, son una visita obligada. La entrada a las salas de estado cuesta 10€, la armería 6€.
Los Jardines Upper Barrakka, en el lado este de la ciudad, ofrecen la vista más espectacular del Gran Puerto (Grand Harbour), las Tres Ciudades (Vittoriosa, Senglea, Cospicua) y los astilleros. El cañonazo ceremonial se dispara desde aquí cada día a las 12:00 y a las 16:00, una tradición que se remonta al siglo XIX.
Calles, plazas y rincones de La Valletta
La calle principal de La Valletta es la calle República (Triq ir-Repubblika), que atraviesa la ciudad de la Puerta de la Ciudad (City Gate) a Fort St Elmo. A lo largo de esta calle se encuentran los principales edificios: el Parlamento (obra del arquitecto Renzo Piano), el Teatro Manoel (uno de los teatros en funcionamiento más antiguos de Europa, de 1731), y la Plaza de la República (Pjazza Repubblika).
La Plaza de San Jorge (Pjazza San Ġorġ) es el centro social de la ciudad, con el Palacio del Gran Maestre, la Biblioteca Nacional y la Iglesia de San Jorge. La calle de los Mercaderes (Triq il-Merkanti) y la calle del Arsenal (Triq l-Arsenale) ofrecen tiendas, cafés y restaurantes con ambiente local.
El Fuerte de San Telmo (Fort St Elmo), en la punta de la península, es la fortaleza que resistió el asedio otomano de 1565. Hoy alberga el Museo Nacional de la Guerra, que narra la historia militar de Malta desde la Prehistoria hasta la Segunda Guerra Mundial. Las vistas desde las murallas del fuerte son impresionantes.
El Gran Puerto y las Tres Ciudades
El Gran Puerto (Grand Harbour) es el puerto natural más profundo del Mediterráneo y el escenario de la historia de Malta. Desde el paseo en barco por el puerto se ven las fortificaciones de La Valletta, las Tres Ciudades y los astilleros. Los ferris que cruzan el puerto (Valletta Ferry) conectan con Sliema y las Tres Ciudades por 1,50€.
Las Tres Ciudades (Vittoriosa/Birgu, Senglea/Isla y Cospicua/Bormla) son el corazón histórico de Malta. Vittoriosa, la más antigua, fue la capital de la Orden de San Juan antes de La Valletta. Su casco antiguo, el Fuerte de San Ángel, el Palacio de la Inquisición y las calles estrechas llenas de palacios barrocos merecen una visita de medio día.
Senglea, conocida como la ciudad invisible, ofrece las mejores vistas de La Valletta desde sus jardines (Gardjola Gardens). Cospicua, la más grande de las tres, conserva astilleros históricos y un casco antiguo por descubrir. Se puede llegar a las Tres Ciudades en ferry desde La Valletta en 15 minutos.
La isla de Manoel, en el puerto de Marsamxett, alberga el Fuerte Manoel del siglo XVIII, recientemente restaurado. Es accesible a pie desde Sliema o en barco desde La Valletta.
Excursiones desde La Valletta
Mdina, la antigua capital de Malta, está a 20 minutos en autobús desde La Valletta. Conocida como la Ciudad Silenciosa, ofrece un casco antiguo medieval amurallado, la Catedral de San Pablo y vistas panorámicas de la isla. La excursión se combina fácilmente con la cercana Rabat.
Los Templos de Hagar Qim y Mnajdra, al sur de la isla, son templos megalíticos anteriores a las pirámides de Egipto (3600-3200 a.C.). Patrimonio de la Humanidad, ofrecen una visión fascinante de la prehistoria mediterránea. La entrada cuesta 10€ e incluye el centro de visitantes.
La ciudad de Sliema y el puerto de San Julián (St Julian's), al norte de La Valletta, son el centro turístico y de ocio de Malta, con bares, restaurantes, playas urbanas y el Casino de Dragonara. La costa rocosa de Sliema ofrece piscinas naturales donde bañarse.
La isla de Gozo, a 30 minutos en ferry desde Ċirkewwa (norte de Malta), es un destino de naturaleza, playas y templos megalíticos. La laguna de Dwejra, la Ventana Azul (derrumbada en 2017 pero el paisaje sigue siendo espectacular), la ciudad amurallada de Victoria y la playa de Ramla Bay son los principales atractivos.
Gastronomía maltesa
La cocina maltesa es una fusión de influencias sicilianas, norteafricanas y británicas. El plato nacional es el fenek (conejo estofado), que se cocina en vino, ajo y hierbas. La sopa de pescado (aljotta), el pastel de ricotta (pastizzi), y la puerta de queso (gbejniet) son entrantes tradicionales.
El pastizzi, un hojaldre relleno de ricotta o guisantes, es la comida callejera más popular de Malta. Se vende en todas las pastizzerias por menos de 1€. Los ħobż biż-żejt (pan con tomate, aceite de oliva, atún, aceitunas y alcaparras) es el aperitivo tradicional.
El pescado y el marisco son excelentes en Malta. El lampuki (dorado) es el pescado de temporada (agosto-noviembre) y se sirve frito o al horno con verduras. Los calamares rellenos y el pulpo guisado son otros platos populares.
La cerveza local (Cisk) es la bebida más popular. El vino maltés, producido en las islas con variedades internacionales y autóctonas (Ġellewża), está ganando prestigio. El licor de naranja (Bajtra), elaborado con la fruta del cactus, es el digestivo local. Los pasteles de miel (qaghaq tal-għasel) son el postre tradicional.
Consejos prácticos
La mejor época para visitar La Valletta es de abril a junio y de septiembre a octubre. Julio y agosto son calurosos (35 °C) y hay muchos turistas. La Valletta se disfruta más en primavera y otoño, cuando las temperaturas son agradables y las calles están menos concurridas.
El Aeropuerto Internacional de Malta (MLA) está en Luqa, a 10 km de La Valletta. El autobús (X4, X5) conecta en 30 minutos. El taxi cuesta unos 20€. La Valletta es una ciudad pequeña que se recorre cómodamente a pie.
El transporte público en Malta lo gestiona Malta Public Transport. Los autobuses conectan La Valletta con todas las localidades de la isla. La tarjeta Tallinja Card ofrece viajes ilimitados. El ferry a Sliema y las Tres Ciudades sale cada 15 minutos desde el muelle de La Valletta.
El inglés es uno de los idiomas oficiales de Malta y se habla en todas partes. El maltés (lengua semítica con influencias del italiano y el inglés) es la lengua nacional. La moneda es el euro. Malta conduce por la izquierda (herencia británica).
El código de vestimenta para iglesias y catedrales es estricto: los hombres no pueden entrar en pantalón corto, las mujeres deben cubrirse hombros y rodillas. La propina en restaurantes es del 10 %. Malta es un destino seguro, con una tasa de criminalidad muy baja.