Hvar: guía completa de la isla más soleada
Hvar es la isla adriática donde el sol brilla 2.800 horas al año, el mar es turquesa, los campos de lavanda perfuman el aire y la vida transcurre entre puertos venecianos y calas escondidas.
Hvar: la isla más soleada de Croacia
Hvar, la isla más larga de Dalmacia (68 km de longitud), es famosa por ser la más soleada del Adriático, con más de 2.800 horas de sol al año. Su puerto principal, la ciudad de Hvar, es uno de los puertos naturales más bellos del Mediterráneo, bordeado de palacios venecianos, iglesias barrocas y terrazas donde se mezclan celebrities, navegantes y mochileros.
La isla tiene una larga historia de comercio y cultura. Fue un importante centro de la República de Venecia y, más tarde, parte del Imperio Austrohúngaro. Esta herencia se refleja en su arquitectura, su gastronomía y su espíritu cosmopolita. Hvar no es solo una isla de playa: es un destino con profundidad cultural, naturaleza espectacular y una gastronomía que combina el mar y la tierra.
Qué ver en Hvar: lo imprescindible
La Plaza de San Esteban (Trg Svetog Stjepana) es el corazón de la ciudad de Hvar, una de las plazas más grandes de Dalmacia. Está rodeada por la Catedral de San Esteban, del siglo XVI, el Palacio del Rector y una hilera de edificios góticos y renacentistas que albergan cafés y restaurantes. La plaza es el escenario de la vida social de la isla.
El Teatro de Hvar, construido en 1612 dentro del Arsenal, es uno de los teatros públicos más antiguos de Europa. El Arsenal, que servía para reparar barcos venecianos, alberga hoy exposiciones y el propio teatro, que sigue en funcionamiento.
El monasterio franciscano, al este del puerto, alberga un pequeño museo con obras de arte sacra y un claustro renacentista. Su jardín, a orillas del mar, es un remanso de paz para escapar del bullicio del centro.
La Fortaleza Española y las vistas panorámicas
La Fortaleza Española (Španjola) se alza en una colina a 80 metros sobre la ciudad de Hvar. Construida en el siglo XVI por los venecianos (el nombre español se debe a que fue ampliada durante el dominio austriaco con técnicas de ingeniería española), ofrece las vistas más espectaculares del puerto, las islas Pakleni y la costa dálmata.
La subida a la fortaleza desde el centro lleva unos 20-25 minutos a pie por una escalera de piedra bien señalizada. También se puede subir en coche o taxi. La entrada cuesta 5€ y dentro hay un pequeño museo con exposiciones sobre la historia de la isla. El atardecer desde la fortaleza es una experiencia inolvidable.
Desde la fortaleza se ve toda la ciudad de Hvar, el archipiélago de las Pakleni, la isla de Brač al norte y, en los días despejados, la costa italiana al otro lado del Adriático. Es el mejor punto para fotografiar la isla.
Playas de Hvar
La playa de Dubovica, a 7 km al sureste de la ciudad de Hvar, es la playa más fotografiada de la isla. Una cala de guijarros blancos con aguas turquesas brillantes, enmarcada por una casa de piedra tradicional y un fondo de pinos. El acceso es por una carretera estrecha y una escalera de piedra.
La playa de Milna, en la costa norte, es otra cala de aguas cristalinas con un ambiente más tranquilo. La playa de Pokonji Dol, a 15 minutos a pie del centro, es perfecta para un baño rápido sin alejarse de la ciudad.
La playa más famosa de la isla de Hvar es la playa nudista de Jerolim, en la isla de Jerolim (parte del archipiélago de las Pakleni). Es una playa de rocas y aguas transparentes con bar de playa y ambiente festivo. Las playas del sur de Hvar (Sveta Nedjelja, Jagodna) son más salvajes y requieren caminata o barco.
Las islas Pakleni y excursiones
El archipiélago de las Pakleni (o Paklinski Otoci) es un conjunto de 14 islotes boscosos frente a la costa suroeste de Hvar. El nombre deriva de paklina, la resina de pino que se usaba para calafatear barcos. Las islas están deshabitadas y ofrecen calas vírgenes, aguas cristalinas y bares de playa.
Las islas más populares son Marinkovac (con la playa nudista de Jerolim y el bar de playa Laganini), Sveti Klement (con la playa de Palmizana y el restaurante Toto's) y Vodnjak (con la playa de Carpe Diem). Se puede llegar en taxi acuático desde el puerto de Hvar en 15-30 minutos por unos 10-15€.
La llanura de Stari Grad, al norte de la isla, es un paisaje cultural Patrimonio de la Humanidad. Es un sistema de parcelas agrícolas que data de la colonización griega en el siglo IV a.C. que todavía se cultiva con viñedos y olivos. Stari Grad, el pueblo más antiguo de Croacia, merece una visita por su puerto y su casco antiguo.
La isla de Vis, al oeste de Hvar, es otra excursión popular. Famosa por la playa de Stiniva (elegida la mejor playa de Europa) y la cueva azul de Bisevo, Vis ofrece el Adriático más salvaje y menos masificado.
Gastronomía y vinos de Hvar
La gastronomía de Hvar es una fusión de productos del mar y de la tierra. El pescado a la parrilla, el pulpo, los calamares y las sardinas son los platos principales, pero también destacan el cordero asado de la isla, los quesos artesanales y las aceitunas locales.
Los vinos de Hvar son famosos en toda Croacia. El Plavac Mali (tinto) y el Bogdanuša (blanco) son las variedades autóctonas. La llanura de Stari Grad produce algunos de los mejores vinos de Dalmacia. La bodega Tomić, en Jelsa, y la bodega Duboković, en la llanura de Stari Grad, ofrecen catas y visitas.
El aceite de oliva virgen extra de Hvar, producido con la variedad oblica, es uno de los mejores de Croacia. La lavanda de Hvar, famosa en todo el Mediterráneo, se usa para perfumar aceites, jabones y licores. El licor de lavanda y el vino dulce Prošek son los postres líquidos de la isla.
Consejos prácticos
La mejor época para visitar Hvar es de mayo a septiembre. Julio y agosto son los meses más concurridos y caros, con el puerto lleno de yates y la música sonando hasta tarde. Junio y septiembre ofrecen buen clima, menos multitudes y precios más razonables.
Se llega a Hvar en ferry o catamarán desde Split (1-2 horas), Dubrovnik, Brač y Vis. El ferry de ferri (Jadrolinija) llega a Stari Grad, mientras que los catamaranes rápidos (Krilo) llegan al puerto de Hvar. El aeropuerto más cercano es el de Split.
El alojamiento en la ciudad de Hvar es caro en temporada alta (más de 200€ la noche en hoteles de gama media). Las localidades de Stari Grad, Jelsa y Vrboska ofrecen opciones más económicas y un ambiente más auténtico.
Hvar es un destino popular para el turismo de lujo y las celebrities. Los bares del puerto y la discoteca Carpe Diem, en la isla de Marinkovac, son los lugares de moda. Pero la isla también ofrece rincones tranquilos para quienes buscan paz y naturaleza.
La moneda es el euro. El inglés se habla mucho. Las tarjetas de crédito se aceptan en la mayoría de los sitios. El código de vestimenta para iglesias es modesto. La propina en restaurantes es del 10 %.